martes, 13 de noviembre de 2012

 
                  Con la arena en las orejas

Habían pasado varios días desde que volví de Coyuca, pero seguía con
arena en las orejas, hasta que papá me dijo que me las sacara.
Papá seguía con sus esculturas cada vez más monumentales.
Al cabo de una semana le dieron el premio al mejor esculturista,  también le dieron un cheque de 5000 €, con ese dinero nos fuimos a Nueva York.
Allí nos compramos una casa donde vivíamos papá y yo.
El consiguió trabajo en un museo y yo fui a un colegio súper grande.

Cuando ya llevábamos 2 meses en Nueva York, papá se enamoró de mi maestra.
Ahora ya no vivíamos solos mi maestra se vino a vivir con nosotros.

Pasado casi un año, mi papá se casó con mi maestra, que pasó a ser mi mamá y todos vivíamos muy felices juntos en Nueva York.



                                                    FIN

No hay comentarios:

Publicar un comentario